
Aunque parezca una fecha que surgió recientemente a partir de una costumbre norteamericana, no es tan así, y de esta forma los enamorados –tanto sean matrimonios, parejas o novios-, tienen un día para celebrar, más allá del tradicional 20 de setiembre conocido como día de los novios.
Pero la pregunta es por qué el 14 de febrero. Y de allí surge la leyenda de San Valentín, aunque se suman varias teorías que le dan a esta fecha el origen del día de los enamorados.
Según dicen, en los países nórdicos en esta época se aparean los pájaros, y de allí surge como un símbolo de amor y de creación.
Otros dicen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y que los romanos llamaban Cupido. En esa fecha se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para encontrar al enamorado ideal.
En tanto, en la antigua Inglaterra se celebraba la “fiesta de los valentinus”, donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja y luego se convirtieran en marido y mujer.
Pero la versión más firme tiene su origen en Roma, en el siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este período se prohibía el matrimonio porque se creía que los soldados solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados por no estar emocionalmente ligados a sus familias.
Es en ese tiempo que aparece un sacerdote de nombre Valentín, quien ante lo que consideró una injusticia decidió casar a las parejas bajo el ritual cristiano y a escondidas de los romanos.
Según dice la leyenda, Valentín fue llamado por el emperador Claudio II y el sacerdote aprovechó para convencerlo de la importancia de la religión cristiana y que siguiera los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó que se procesara al sacerdote y fue ejecutado el 14 de febrero.
Pero, mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, y Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín".
La historia no quedó en el olvido, porque dos siglos más tarde la iglesia católica la recuperó para tratar de terminar con una tradición pagana consistente en una fiesta de adolescentes derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año.
El cuerpo de San Valentín se conserva en
En definitiva, y más allá de las religiones y del aspecto comercial, San Valentín se convirtió en un motivo para que los enamorados, de cualquier edad y estado celebren su amor. (Jackemate.com)



