Lifschitz afirmó que el transporte urbano rosarino está "al límite"

El intendente rosarino Miguel Lifschitz abrió el período de sesiones ordinarias 2010 del Concejo Municipal, con un discurso en el que destacó que el servicio de transporte de pasajeros está “al límite” y adelantó la posibilidad que alguna empresa tenga “dificultades para pagar los sueldos”, por lo que llamó a los ediles a buscar una “solución urgente” para el tema.
Lifschitz, sentado en el sillón del presidente del cuerpo deliberativo, miró a los concejales antes de comprometerse a trabajar para construir “consenso” con la oposición y manifestó, asimismo, dos preocupaciones claras: la situación del transporte y la necesidad de que la inflación no termine licuando los ingresos municipales.
El jefe del Palacio de los Leones rosarinos concurrió al Concejo Municipal acompañado por algunos de sus secretarios y ocupó el sitial más alto del recinto secundado por el presidente del cuerpo deliberativo, el socialista Miguel Zamarini, y los vicepresidentes Jorge Boasso (UCR) y Norma López (Frente para la Victoria).
El Lord del municipio, sabiendo que ya no cuenta con la mayoría propia del cuerpo como lo tuvo en estos dos últimos años, se apresuró a llamar a los ediles al diálogo y al consenso, especialmente a los integrantes de los bloques opositores.
“Estamos al límite”, afirmó lacónicamente el intendente al referirse al tema transporte público, y se apresuró en señalar a los periodistas cuando se retiraba del recinto que esta situación significa que “alguna empresa pueda tener dificultades para pagar los sueldos”, y esto que derivaría automáticamente en paros de choferes.
Por ello, Lifschitz instó a buscar una solución urgente para el tema, pero sin adelantar a los ediles si enviaría un proyecto para aumentar el actual costo del boleto.
También el intendente manifestó la necesidad de instaurar mecanismos de actualización de algunas tasas que cobra la Municipalidad que, según él, quedan licuadas en procesos inflacionarios como el actual.
Pero excluyó de esta posibilidad el llamado Derecho de Registro e Inspección (Drei), que acompaña la actividad económica, aunque dijo que sí se necesita un mecanismo de actualización para las tasas fijas.
“El proceso inflacionario va licuando los ingresos y eso significa cada vez menos recursos para invertir en obras y servicios para la población”, afirmó
Opinión de la oposición al discurso
No había abandonado el Paladio Vasallo, cuando concejales de la oposición salieron a opinar sobre el discurso de apertura ofrecido por el intendente Lifschitz minutos antes.
María Eugenia Bielsa y Fernando Rosúa, del Bloque Encuentro por Rosario, se expresaron en forma individual sobre los dichos de Lifschitz en la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo.
Bielsa sostuvo que “analizo como positiva la apertura y el cierre del discurso del intendente, donde planteó la necesidad de construir consensos y acuerdos; y lo hizo por primera vez, si esta es su decisión, creo que es muy bueno”.
Y agregó: “En el cuerpo del discurso, a nuestro juicio, hizo un diagnóstico que no se condice con la ciudad real. Esta es una ciudad con crecientes desequilibrios y esa situación no fue expuesta como uno de sus principales problemas por el Intendente”.
Por su parte, Rosúa expresó que “la ciudad perdió estándares de calidad de vida que estaban garantizados, servicios mínimos que estaban cubiertos y hoy ya no los tiene”.
Sobre el aumento de las tasas, ambos concejales coincidieron en señalar que “algunos tributos están vinculados a servicios. Y así como no hay aumento automático de los sueldos no puede haber aumento automático de las tasas”.
Añadieron que “el aumento o no de los tributos debe formar parte de una política fiscal integral” por lo que afirmaron que “no acordamos con una política de ajuste automático”
Sobre el transporte, el concejal Rosúa afirmó que Lifschitz “sólo enunció el aumento de boleto como alternativa” pero “no planteó el reclamo a la provincia para que colabore en el sostenimiento del sistema, como ocurre en otras provincias del país”.
Finalmente, Rosúa dijo que el intendente describió los grandes problemas, pero no enunció los caminos para solucionarlos.
“Nosotros insistimos en esto: no hubo una sola reflexión sobre el desequilibrio que afecta a la ciudad. Creemos que fue un discurso formal, de compromiso, de un gobierno sin las energías y las ideas necesarias para afrontar y realizar las transformaciones que necesita Rosario”, concluyó.
Bloque del FPV
También desde el opositor bloque del Frente para la Victoria surgieron críticas al discurso del intendente rosarino.
“En cuanto al futuro inmediato, lo más concreto que nos deja el discurso del intendente es que se vienen aumentos de tasas y del boleto del transporte”, afirmó un ácido Arturo Gandolla, para luego adelantar que “no estamos de acuerdo con ninguna de estas medidas porque creemos que hay que buscar otras herramientas, otras ideas, para generar para los vecinos más beneficios y no más presión sobre sus bolsillos”.
También la concejala del bloque del PJ-FPV, la periodista Norma López, señaló que “lo que hay que reconocerle a Lifschitz es su capacidad de gestionar financiamientos de otros niveles de gobierno: basta ver las grandes obras para la ciudad que mencionó, como las de la Circunvalación, la construcción de viviendas, el plan Circunvalar, el Parque España, que son todas con fondos nacionales”.
Finalmente, tanto Gandolla como López, celebraron el tono del mensaje del intendente y su llamado a los distintos bloques de concejales a debatir para arribar a acuerdos y consensos.
“Más allá de las diferencias que podamos tener respecto de diversas cuestiones, valoramos el tono conciliador del discurso de Lifschitz, que incluyó el reconocimiento de algunos errores que le habíamos marcado desde la oposición; y reafirmamos nuestro compromiso de seguir actuando como opositores con sentido constructivo”, sostuvo Gandolla. (Jackemate.com)
